lunes 17 de diciembre de 2007

Tres meses tres… y lo que queda (I: Praga)

Bueno, de vuelta a casa por casi un mesecillo, para ver a mi gente, tomarme unas cruzcampo y unos bocatitas de jamón ricos, además de disfrutar de la tortilla de patatas de mi madre o de mi padre, que están que te mueres, jejeje. Mucha gente me critica (bueno, “critica”) que llevo sin formatear la misma vida, y tienen razón, pero lo prometido es deuda y me pongo aquí a escribir el resumen de los tres primeros meses de mi vivencia erasmus que, sin duda, están siendo grandiosos, sublimes, fabulosos, maravillosos.

Realmente, del primer mes he escrito casi todo, sobre todo de las dos primeras semanas. El viaje a Berlín ya tiene su propia crónica así que no voy a volver a poner que es una ciudad espectacular sin ser bonita, pero que engancha mucho, muchísimo, a todo el que va. Volveré, está prometido, y además supongo que cuando vengáis algunos, pues nos iremos a pasar allí por lo menos un par de diítas, porque merece la pena.

La siguiente parada fue Praga, que, la verdad, me decepcionó en parte, aunque es cierto que es preciosa. A veces, cuando te han hablado tanto tanto tanto de la belleza de una ciudad, cuando llegas te esperas una cosa tan maravillosa que te parece menos interesante de lo que realmente es. Además a mi percepción colaboró la soberbia de los praguenses, que son más chulos que un ocho y se creen los amos del mundo, tratan muy mal a sus visitantes (lo que le puede suponer que no se hable bien de ellos) y te intenta estafar cada vez que pueden. Una recomendación importante es que, si vais a ir, llevéis coronas checas desde casa, porque en el cambio allí os sablan de mala manera y si pagáis en euros en los bares os van a timar de todas todas.

De todas formas, el viaje fue muy guapo. Tuvimos nuestro problemas para conseguir que nos alquilaran los coches, aunque menos mal que Dani presionó para que nos dejaran dos en una empresa y en la otra nos dejaron otros dos. Total, que para Praga que salimos y la primera odisea fue en el camino. Imaginaos un grupo de 17 personas en cuatro coches totalmente distintos: Un pedazo de Volvo que no sé ni que modelo es pero que iba flechado, un Ford Focus que iba bastante bien, un Fiat Punto nuevo que tiraba de forma aceptable… y un Skoda Fabia (creo) que iba FATAL. Total, que los pobres del Skoda las pasaron canutas, teniendo en cuenta que los del Volvo le pegaban por las autovías alemanas que daba gusto, y que Dani, conduciendo el Focus, se obcecaba en irse detrás de ellos. Total, lo peor fue que en República Checa pararon al Punto por no pagar un papelito que hay que llevar por las autovías checas y les cascaron 50€ de multa cuando deberían haber sido 30 (a esto me refiero, por ejemplo, con que así pierden muchos puntos para que hable bien de ellos…).

Una vez allí, la primera noche fue bastante tranquila, salimos a tomarnos unas cervecillas y nos volvieron a timar… no tenemos remedio. Total, que la mayoría nos volvimos para casa y otros locos se quedaron hasta las tantas, pero nada realmente reseñable. Lo gordo de verdad vino la segunda noche, que montamos un macrobotellón en la common room del hostal que provocó que casi nos pusieran de patitas en la calle, y yo estoy seguro de que no nos echaron porque no es fácil echar a 17 personas de un hotel, que si hubiéramos sido menos, nos habrían echado FIJO. Además luego nos fuimos a un discotecón que está a la orilla del río a la que nos guió Dani y nos tiramos allí hasta que cerraron a las tantas. Muchas, muchísimas risas, y mucho bailoteo, no recuerdo el precio pero barata no era en absoluto la disco.

Pero el día más maravilloso, más grandioso de todos, fue, sin duda, el sábado, concretamente la tarde y la noche. Después de ducharnos, unos cuantos nos fuimos a buscar un sitio para echar unas cervecitas cerca del hostal, y encontramos un bareto, un auténtico antro en su más rancia definición, pero la birra costaba medio litro medio euro y eso es suficiente. Lo más grandioso de todo fue que cuando entramos, nos mandaron al sótano y estaba tocando un grupo de Folck checho y había un grupo de fans… lo que viene siendo la familia del grupo, allí liandola. Y a beber birras que nos pusimos. A las 22.30 (una hora más tarde de lo que habíamos quedad) recogimos a todo el grupo y nos lo llevamos al bar porque las risas que nos pegamos allí fueron atronadoras. Cerramos el bar con 8 cervezas o así por cabeza, y nos fuimos al centro a dar un paseo, aunque unos cuantos estábamos derrotados y nos volvimos a casa, seguidos por la mayoría una hora más tarde. El domingo, la vuelta fue una auténtica paliza de coche, pero no estuvo mal.

En definitiva, grandísimo viaje el que hicimos un grupo de locos, pero que resultó ser la primera parada de un sinfín de paradas que hemos hecho hasta ahora. Mañana os cuento un poco lo que ha ido pasando después de Praga y no sé, tal vez, os ganéis que os hable del Road Trip…

miércoles 31 de octubre de 2007

Esto es de coña (Sevilla y sus cosas)

Hago un pequeño parentesis en mi blog y no hablo de la erasmus. Todo va bien, la ausencia de noticias, en este caso, son buenas noticias. Pero es que hoy, mirando www.elpais.com , algo que hago todos los días desde que estoy aquí para seguir la actualidad española, y entre noticias de la sentencia del 11-M, de Fernando Alonso, de Quique Sánchez Flores, de la Ley de la Memoria Histórica y demás, he encontrado una que se titula "Y el tercer día, descarriló" ( http://www.elpais.com/articulo/espana/tercer/dia/descarrilo/elpepuesp/20071030elpepunac_15/Tes )
[ Para ver el link, que supongo que no saldrá bien, pulsar dos o tres veces encima, hasta que se seleccione, copiarlo -control+c- y pegarlo en la barra de vuestro navegador]

No tenía ni idea de que iba la noticia, pero me parecía un gran títular, así que la abrí... y no podía ser de otra cosa, como no, que del ya mítico tranvía de Sevilla... lo que a los políticos loclales les ha dado por llamar el "metrocentro".

Y es que, dentro del programa de mejora de las infraestructuras de transporte de la ciudad, al señor Monteseirín, alcalde e la ciudad, se le ocurrió la gran idea de montar un tranvía por el centro de la ciudad. Hasta ahí, sin problemas, me parece una buena idea y más cuando lo amplien. Pero claro, esto es Sevilla y las cosas o no se hacen o se hacen solo a medias... somos la unica ciudad del mundo, por ejemplo, con un estadio Olímpico que nunca alvergará unas olimpiadas.Pues nada, muchos, muchísimos problemas en la época de pruebas, justo el mes antes de venirme para Alemania y el tranvía que más vibra y más ruido hace de toda Europa, por ejemplo.

¿Dónde está lo jocoso de todo esto? Pues que por fin el metrocentro mítico se inauguró el domingo, con meses de retraso y después de unas obras brutales que, eso sí, han dejado la entrada a la Universidad y a la Catedral preciosas. Pues, como dice el genial titular, al tercer día, descarriló. Es de coña. Hay tranvías en grandes y no tan grandes ciudades de toda Europa, donde hay kilómetros y kilómetros de vía, y nunca pasa nada. Y en Sevilla, en tres días, descarrilado. Es que somos auténticamente de coña.

Yo me lo tomo a cachondeo porque es la mejor forma de tomarselo. Y para eso los sevillanos, y los andaluces en general, no tenemos problemas. Según la notcicia de El País, la gente que estaba viendo como lo recolocaban decía una frase como la siguiente: "Es que el pobre es nuevo y todavía no se sabe el camino". 1.400 metros de vía y en tres días se sale uno... sin comentarios.

viernes 26 de octubre de 2007

Evolucionando

La vida es una sucesión de ensayo-error hasta que encuentras la solución correcta, la asimilas, y evolucionas hacia un punto más en tu largo, o corto según se quiera ver, periplo por esta tierra que la naturaleza nos ha brindado y que, diga Rajoy lo que diga, nos estamos cargando (aviso para navegantes, única perla política en varios post, que no está mal... pero este post no va de política).

Y esta erasmus no es sino una representación en pequeñito de una vida, o al menos este primer mes y medio me lo ha parecido. Llegas y los dos otres primeros días estás totalmente perdido, en un país desconocido y la mayoría sin tener ni idea del idioma, lo cual es un handicap enorme (y quien diga que todos los alemanes hablan inglés, que se vaya callando un poco). Es como cuando eres un bebé, acabas de nacer y te tienes que dedicar a encontrar tu vida, aunque en este caso encontrar tu vida es a base de papeleo, papeleo y más papeleo. QUE PESADEZ COJONES!!!! Tu partida de nacimiento, en este caso, podría ser el censo.

Cuando ya has nacido y te vas haciendo a la ciudad, vas sabiendo ir hasta la estación de trenes y volver sin tener que mirar siempre qué autobús o tranvía te lleva, y lo mismo hasta el centro... y lo mismo hasta Ikea ( básico, absolutamente, en una vida Erasmus) , empieza tu infancia, ese momento de la vida en el que no te preocupas absolutamente por nada que no sea pasártelo bien. La infancia aquí se podría asemejar mucho a la adolescencia, por ese espíritu hiperhormonado que tienen los teens, como dirían los americanos [hago un incidso para decir lo siguiente... se me ha jodido el disco duro portatil y en él, muchas pelis, entre ellas, American Pie, una peli de referencia en el mundo teen, la mejor con diferencia para mi gusto. Así que uno a mi petición de la cuarta temporada de El Ala Oeste de la Casa Blanca, toda la serie de American Pie, o al menos las tres primeras, muchas graciaaaaas!].

Tras la adolescencia despreocupada, pasar por el colegio y el instituto, cosa que aporta bastante poco por lo general, llegas a la universidad. Y en este caso nunca mejor dicho, es decir, empiezan las clases de la Uni. En nuestro caso, en el mio concreto, empezaron hace tiempo aunque el nivel de clases que tengo es bastante pequeño. En el caso de todos los demás erasmus aquí en Braunschweig, que están en la TU, otra universidad, han empezado esta semana, aunque no demasiado serio aún. Parece una tontería, pero se nota un cambio. Se nota que nos vamos haciendo algo mayores y que por H o por B, y aunque siempre de fiesta, empezamos a preocuparnos por las cosas que hacemos o dejamos de hacer. Y aunque desde el primer día todos estamos mirando la pasta, ahora más que nunca... también es verdad que estamos a final de mes y se nota muchísimo (MAMÁ, MANDAME EL DINERO DEL MES QUE VIENE... QUE LLEGO JUSTITO!!!).

En fin gente, nose a qué ha venido o ha dejado de venir esta reflexión filosófica sobre la erasmus, pero me apetecía escribir alguna parida después de leerme varios blogs, sobre todo los nuevos de ACB.com, que me parecen una grandísima idea. En uno de esos, concretamente en el de Saul Blanco (PERSONAJE!!!) he encontrado esta noticia.... http://4.bp.blogspot.com/_FthDp-eGANw/RyHqRJpMaKI/AAAAAAAAAG0/2LZbNpac3BY/s1600-h/hija_puta.jpg

Leerla, porque no tiene desperdicio... es sencillamente espectacular.

UN ABRAZO A TODOS, PERSONAJES!!!!

sábado 20 de octubre de 2007

"En verdá" os echo de menos

Anoche tuve un ataque de Sevilla. Sí, la verdada es que sí. De hecho, incluso le mandé un sms a Emilio y lo llamé, es de estas veces que necesitas escuchar la voz de un amigo aunque sepas que te va a echar la bronca con toda la razón del mundo (tipica bronca de ¡Ni se te ocurra embajonarte!). Pero lo necesitaba.

Y es que, mis amigos de aquí son todos granes, muy grandes, enormes. Pero lógicamente aún no alcanzan la dimensión de los amigos con los que llevas compartiendo cuatro años, o seis, o toda una vida. La verdad es que no volvería a Sevilla hoy por hoy, pero sí que me apetece muchísimo salir un rato con la gente de la facultad, otro con los del EP Macarena (VAMOS EQUIPOOOOOO!!!) otro con los de La Keka, y un no muy largo etcétera. Echo de menos esas borracheras conjuntas, pero también esos momentos donde el alcohol no está de por medio. Esas conversaciones profundas, esas ralladas que cada uno le suelta a los demás y todos escuchamos atentamente.

Todo está arreglado por aquí, fun un bajón momentaneo. Ahora estoy preparandome para irme a Hannover de fiesta esta noche, lo cual va a estar muy guapo. Con respecto a lo de las fotos de las niñas... sin comentarios. Peri, a ver si hablamos por el msn y me cuentas como te va la life. Al resto, a ver cuando venís cabrones. Yo el 13 de diciembre estoy en Sevilla, espero un buen recibimiento...

Se os quiere cabrones.

lunes 15 de octubre de 2007

Actualización rápida

El ritmo no para en este erasmus "braunschweiniano" y no tengo tiempo ni para ponerme a escribir en serio. Tengo mucho, muchísimo escrito de la semana pasada no, la anterior, pero a boli y nose si lo voy a subir, me da a mi que no. Pero tengo la obligación de escribir de vez en cuando y espero volver a coger el ritmo de escribir cada par de días o así, porque sino esto es imposible llevarlo hacia adelante.

De momento, voy a hacer una actualización rápida. Los que entreis habreis ya apreciado la novedad en el diseño. He puesto un mapa en el que voy poniendo los viajes que voy haciendo, que espero que sean bastantes. De momento en un mes Berlín y Praga, no está mal la cosa.

Como es una actualización rápida, sólo diré que el viaje a Praga ha salido fenómeno. Lo de alquilar los coches es un puntazo, la verdad, y el cachondeo ha sido interesante. Se confirma lo que ya sabíamos, que las autopistas de Alemania son una puñetera gozada y que las carreteras nacionales de la República Checa son para echarse a temblar. Con respecto a lo demás, decir que me ha costado cogerle el punto a Praga, aunque al final si que me ha gustado. Me la esperaba tan tan tan tan bonita, que al principio me decepcionó, pero paseando te das cuenta de que es preciosa, la verdad.

Ahora, un poco de relax, que el bolsillo no está muy allá, aunque de todas formas quiero intentar ir a Berlín este fin de semana. Ya os contaré.

A ver si esta tarde puedo empezar a subir fotos y actualizar esto más en profundidad sobre el viaje y sobre la fiesta de la semana anterior.

lunes 1 de octubre de 2007

Última semana de septiembre: Berlín, qué ciudad!

Primero, siento el retraso a mis lectores habituales, que la verdad están siendo muchísimos más de los que me esperaba. Me gustaría que me dejarais comentarios de vez en cuando y tal, pero bueno, como veais. A continuación paso a describir por qué no me ha dado tiempo para poder escribir hasta ahora mismo, lunes a las 23:59, día uno de octubre de 2007.

Y es que la semana ha sido una auténtica pasada, sin parar en ningún momento desde el martes hasta ayer. La llegada por fin de los gran canarios ha sido un auténtico valuarte para la fiesta, y es que Alex, Pablo y Jose son la fiesta personificada y tenemos un buen rollo bastante interesante entre todo el grupo, de once personas nada menos, que vamos a terminar siendo más. Apuntaros esos tres nombres porque seguro que los vais a ver repetidos muchas veces en esta líneas. Los dos primeros, amigos desde hace tiempo por lo que sé, arquitectos, llegaron la madrugada del domingo al lunes, y la noche del lunes nos tomamos una cervecitas de tranquileo con ellos.

El martes fue tranquilito, porque el miércoles me tenía que levantar a las 5.30 de la mañana y no era plan de salir a saco. Así que nada, un par de cervecitas en el Monkey y pa arriba, mientras Juan y los cabrones de los canarios se iban a la jolly pa dar envidia. También estuvieron por el Monkey otros dos auténticos cracks y valuartes de todo, Josep y Calisto, de Valencia. El miércoles fue el primer día gordo de verdad de la semana. Tuvimos fiesta en la Shunter, otra resi de la ciudad, que está algo alejada de esta, pero que fue espectacular. Un saludo a Santi y a Silvia que se lo curraron un montón porque todo estuviera bien. Llegamos a las 4 a casa habiendo empezado a las 10 y con una tajá como un piano. Disrutamos todos una barbaridad, la verdad, nos juntamos como unos 40-50 personas allí a beber y a bailar.

Después de eso, la despedida del egipcio, Minah, que nos invitó a todos, después eso sí de ver como el Betis perdía con el Madrid por perdonar lo imperdonable, a Vodka con zumo de manzana, que está rico, aunque yo no bebí demasiado y preferí birrita. A lo tonto a lo tonto, nos plantamos a las 2 de la noche en el Monkey y luego quisimos ir a la Jolly. Pero oh, no!! Estaba cerrada!! El taxista nos llevó a otro club de la ciudad, el Tango 2000, el antro de más mala muerte y más horroroso de la ciudad, la verdad, feísimo. Nos salimos a los 10 minutos y nos volvimos andando a casa.

El viernes sí fue tranquilo, porque teníamos por delante un viaje fuerte a Berlín en el fin de semana en el que íbamos a dormir bastante poco. Así que realmente no hicimos nada y a la una de la noche o así estaba dormido. A las 7 de la mañana del sábado estábamos ya de camino a la capital teutona, casi nada al aparato la ciudad, óiganme ustedes. Qué pasada. Me acordé muchísimo de don Carlos, el gran Perilla. Ahora te entiendo muchísimo mejor. Sólo en un fin de semana ya me he enamorado de ella.

Y es que no es especialmente bonita, ni especialmente espectacular, ni nada. Pero tiene un encanto, una magia, un no sé qué (como diría aquel mítico anuncio de Movistar) que te envuelve y te sobrecoge. Sólo llegar a esa pedazo de estación de trenes ya es un puntazo, ya te deja alucinado y te empieza a enamorar. Cuando además ves la cúpula del Reichstadt (o como se escriba, no me voy a poner a buscarlo, la verdad, jajaja) desde la estación y luego te acercas a verla, más todavía. Lo único malo, el tiempo, que estaba lloviendo a saco. Pero es lo que tiene Alemania y es lo que nos queda durante el año.

El sábado el día fue ágil, pero aún así vimos bastante poco, porque estábamos esperando a la noche para irnos a una fiesta a la que nos habían invitado. Nos dimos un paseo por el Reichstadt y nos volvimos a la estación, donde comimos una hamburguesilla. Luego nos dividimos en dos grupos y 9 de los 14 nos fuimos a ver la torre de la libertad, que tiene una vista maravillosa de toda la ciudad desde dentro del bosque de Tegel. Alucinante, la verdad, preciosidad vamos. Después, ese grupo se separó en dos. Yo, junto con Jose el canario, Juan y Tamara, nos fuimos para el hostal a pegarnos una buena duchita antes de salir. Allí estaban ya los cinco primeros que habían preferido ir a dormir un par de horitas de siesta.

Tras la ducha, empezamos a beber en el mismo hostal y a hacer tonterías, como en todos nosotros es habitual. Nos pusimos guapitos (algunos hicimos lo que podimos), nos pillamos cada uno una pizzita individual (buen tamaño para uno, por dos euros, una pasada) y nos cogimos el metro para el Tie Garten, en cuya residencia nos habían invitado a un fiestón. Y qué fiestón gente, dos plantas llenas de personas de todo el mundo, un pasote bestial. Nos pusimos bastante finos y conocimos a bastante gente, sobre todo para buscar casita en Berlín que siempre es un punto poder acercarse un fin de semana sin tener que pagar hostal.

A las 4.30-5.00 decidimos salir de allí y nos fuimos a una zona de bares que hay en Berlín que está bastante bien. Allí, la mayoría del grupo decidió irse a sobar, pero Jose, Joseph, , Jose mi compañero de clases de alemán en Sevilla que está en un pueblecito de bremen y que se vino con nosotros y yo nos quedamos. También una amiga de Tamara, Analó, que nos sirvió de guía. Nos tomamos un par de cervecitas de medio litro para acabar la noche con una pequeña (“pequeña”) y divertida cogorza y a las 7 llegamos a la cama.

¿El problema? Que a las 10.30 de la mañana había que dejar la habitación y a las 10 estaba en planta... algo borracho todavía, lógicamente. Pero eso lo tenía claro desde el día anterior y además lo quería hacer. Nos fuimos al centro y visitamos la Puerta de Brandemburgo, la Postdammer Platz, el monumento a los judíos, la Nue Galerie y el muro. El puto muro. Un trozo de pared que simboliza muchísimo... y en el que casi me hecho a llorar. Tengo ganas de ir a ver los campos de concentración, pero allí me echo a llorar seguro, porque si lo del muro fue bestial, eso ya es una pasada.

Después nos tiramos para casa, que estábamos todos bastante agotados. Llegamos a las 9 o así, y después de dejar a Jose en la estación de trenes a las 11 para que tirara para Emdem (pobre chaval, todavía le quedaban más de cuatro horas de viaje :S), a sobar como un cabrón, que hoy lunes me he tenido que despertar a las 7 para irme a mi clases de alemán.

En fin, a lo mejor pordía haber escrito más, pero de momento creo que está bien porque esto que cuelgo aquí es un señor ladrillaco. Pondré fotos, prometido.

lunes 24 de septiembre de 2007

22/23.09.07 Acostarse tarde y temprano

Fin de semana , por lo tanto, fiesta y descanso. Después del pateo del viernes y de llegar a casa a las tantas, nos tiramos en la cama hasta la una de la tarde ¿Para qué nos vamos a levantar antes? No habíamos quedado y en la cama se está muy bien. Además el día iba a ser largo. Y realmente lo fue.

A las 14.15 Juan y yo decidimos ir a comer a la mensa en vista de que en casa no había nada. El problema es que los sábados la mensa cierra a las 14.00, con lo que nos dimos con la puerta e las narices. Nos acercamos a la tienda y compramos una salchichas y huevos y eso comimos. Con toda la tarde por delante para hacer nada, vimos al película “una historia del Bronx”, dirigida y producida por Robert Deniro. Peliculón, la verdad. Un enorme abrazo para Migue, que lleva meses recomendándomela.

Después nos acercamos Juan y yo al Real para comprar comida y de paso escoba y fregona. Las escobas y las fregonas en este pa´s son carísimas, y eso que tienen todo limpito y arreglado. Es bastante extraño, la verdad, pero es un gasto que hay que hacer. Al final me he comprado una escoba típica de bruja porque era lo más decente que había de precio. Además compramos bastante de comer y me permití comprarme unas galletas variadas, que luego entran que da gusto.

Ya de vuelta en casa cenamos unos bocadillos de salchichón y quesos, nos duchamos y nos preparamos para salir. Era sábado así que tocaba Jolly. Antes, como no, botellón en el cuarto de Ana. Una botellita de Bacardi Black para cinco, no era mucho pero para mi gusto resultó la cantidad perfecta para salir calentito pero sin pasarse. Carmen no estuvo porque se fue a beber con las francesas. Las esperábamos encontrar en la disco pero por lo visto los mexicanos hicieron fiesta en su resi y las tres se apuntaron. Con nosotros estuvo nuestro colega egipcio, que nos descubrió la cerveza Salitos, con tequila, de 5.9º, pero con un gusto super suave y que entra como agua.

En la discoteca conocimos a dos nuevos valencianos, Calisto y Josep, con pintas de grandes cracks. Además conocimos a Santi, un español de Huesca (creo recordar) que lleva aquí un año y al que creo que le gusta el Betis. Muy buena gente también. El momento tenso de la noche llegó cuando perdí el pasaporte. Acabábamos de hablar esa noche de que nos teníamos que inscribir en el consulado para que en caso como este no hata problemas en la renovación. Afortunadamente fui consciente bastante rápido de que se había caído y sólo podía estar en un sitio. Ana lo encontró donde yo creía que estaba y el susto pasó. No lo vuelvo a sacar de casa sino es estrictamente necesario.

Llegamos a casa más tarde de las 7 de la mañana, así que imaginaros como fue el domingo de tranquilo. Nos levantamos a las 14.00 horas , aproximadamente, y no hicimos prácticamente nada hasta las 19.00 horas o así, cuando las chicas se vinieron a nuestro cuarto y vimos la peli “Casi famosos” (un beso para María, que fue quien me la descubrió... lo tenía pensado, pero ahora que me ha dicho que me lee, razón de más para dárselo :D ). Buena película también, bastante dramática y con cierto transfondo político. El chaval me da envidia. Mucha envidia.

Teniendo en cuenta que hoy lunes nos hemos levantado a las 5.15 de la mañana, nos fuimos a la cama a las 23.30, aunque nos acostamos a las 22.00 aproximadamente. Juan se puso a ver un capítulo de Bones en su ordenador, así que yo elegí ver el último capítulo de la tercera temporada de “El ala oeste de la Casa Blanca”. Si alguien me trae la 4ª temporada en DVD cuando venga a visitarme, lo agradeceré enormemente.